Dreams that money can buy(Sueños que el dinero puede comprar)

jueves, 6 de septiembre de 2007

The Sinclair (parte 2 )




Toda la familia estaba desconcertada, excepto el hermano menor que había salido como de costumbre, el domingo a jugar Fútbol. Al llegar éste, nadie le quiso contar, pues no sabían como iba reaccionar. El muchacho cuando entró a la mansión, se percato de un raro olor, presentía que algo sucedía, este era un sabueso de profesión. Así que les preguntó a sus hermanas con tono de afirmación y éstas le cantaron como gorriones bajo el sol. Éste se enfureció grito y pataleó como un piojo, pero lo aceptó de muy mal modo. Asumido y callado se fue a su habitación, esperando la oportunidad de tomar el néctar lento, ése que te calienta el cuerpo.

Como es un cuento esto sucedió. Cuando se percato que la soberana, apuntaba su mira hacia su familia, inflando sus pulmones, como el cañón de las doce, para decir buenas noches, éste arremetió como la más fuerte de tempestades que predico el señor, provocando un silencio ensordecedor. Ningún grillo se escuchó.


Esa noche todos durmieron en paz, excepto la condesa que veía su ego correr desconsolado por las escaleras. Al día siguiente, todos cuestionaron el accionar del joven pistolero, pero él se sentía como en un sueño volando ligero.
Las horas transcurrieron pasivas, como no se escuchaban hace mucho tiempo rodar sin apuro en el abismo eterno.

¿Todo era una ilusión? El joven despertó de golpe como un saltamontes, sin poder conciliar el sueño, al escuchar a las paredes pronunciar en su desvelo:

-Maldito engendro, me vengaré por lo que me has hecho.

Éste salio rápidamente de su aposento, queriendo saber porqué las paredes le hacían esto. Subió las escaleras de dos en dos hasta llegar a la última puerta del corredor, donde habitaba la condesa. Se acercó en puntillas con mucha precaución, tratando de no llamar la atención. Rezando, esperando lo peor, pero cuan fue su sorpresa, que casi se murió de impresión al ver a su abuela durmiendo como un lirón.

Esa noche nadie pego una pestaña.




Fin
de la saga

9 comentarios:

Silvia dijo...

Wow, genial. Sabía que la segunda parte sería mejor que la primera.

Sigue así John ;)

Yoko

Luis Lema Osores [L3mOs] dijo...

¡¡FELICITACIONES CAMILO!!
Este relato fue muy bueno. Lo único malo es que no pude leer algo del primer párrafo por el GoEar que se cruza.
Un abrazo
L3mØs
Nota.- Te invito a visitar mi blog en
http://musica-y-poesia.blogspot.com

Bárbara dijo...

Oh!
que lindo eres!
muchas gracias por dedicármelo...
es un verdadero honor para mi (F)

Está genial el cuento; y me saltaron muchas dudas sobre los personajes...especialmente entre la condesa y la abuela...

Me fascino la forma en que lo escribes...especialmente cuando los comparabas con animales...como piojos y lirones... :)

Bueno, reitero, muchas gracias...ahora me siento aún más feliz...

Besitos y saludos.
se cuida mucho
=)



adios!

Nosotras mismas dijo...

Me ha gustado mucho.

Saludos.

Isadora dijo...

hola, eh... queria darte las gracias por postear en mi diario, fui algo pesada la otra vez, leo algo de lo que tienes y me ha gustado... también las fotos... el cuadro de dali entre otras cosas... emm no se ke decir no soy muy parlanchina... me agrada lo ke escribes.

Bárbara dijo...

Hola de nuevo!
pasaba por aqui
otra vez...

Solo para decirte
que tu blog tiene el título
exacto
cómo me ha acompañado mis desveladas noches!

jajajaja


:)



eso...
que tengas un buen día de mañana!

Bárbara dijo...

Hola otra vez!
¿Dónde está metido?!
Se extraña en el cibermundo...
espero que esté bien.

Le dejo mis saludos nuevamente...

Un abrazo!

No Amarás dijo...

Yo digo que cuando alguien sabe que es sensual siendo sí mismo, no hay más que hacer que relajarse, y disponerse a disfrutar...

Cathy dijo...

Ta muy bueno!
me gustó tu blog!
Tiene cosas interesantes!

Arroz con leche!

Monga!